En un restaurante tiene que oler “rico”, a productos frescos, a un alto en el camino…
Somos de nuestra tierra. Comemos productos frescos y autóctonos. Somos mediterráneos.
Disponemos de un comedor amplio y confortable que invita a una conversación sosegada, relajarnos después de una mañana trepidante y recobrar la calma y las fuerzas.
Disponemos de una Carta equilibrada entre lo tradicional y atrevidas propuestas.